se suele dejar de lado el papel que interpretaron las mujeres.
La guerra Civil movilizó a la población masculina en su mayoría:los hombres fueron convocados al frente. Se presentaban como voluntarios o milicianos para contribuir a este momento de cambio que se estaba produciendo en el país .
Al marchar estos hombres las mujeres se quedaron en los municipios,lo cual las empujó hacia una nueva consideración social,una pequeña oportunidad para contribuir al sustento del país y de la economía.
Las mujeres no participaban en la cultura, la economía o la sociedad, tarea siempre reservada a los hombres. Por el contrario, su lugar era la esfera privada del hogar. Si trabajaban, tenían que enfrentarse a una división sexual y clasista del trabajo, siendo el puesto de sirvienta el más registrado entre las féminas. Gran parte de la culpa hay que achacarla a la falta de oportunidades para que las mujeres recibieran una educación escolar y cultural. Aun esta época gran mayoría de las mujeres eran analfabetas,se les daba una educación pensando principalmente para estar destinadas a ser las mejores madres y amas de casa,Los obstáculos que ya encontraba la mujer en la educación primaria y secundaria se hacían mucho más grandes cuando se trataba de la educación superior. Muy pocas mujeres llegaban a la universidad y aunque a finales de los años 20 encontramos más mujeres en la universidad prácticamente ninguna ejercía su carrera después de licenciarse.No tan solo nos encontramos con esto en cuanto al tema educativo, sino que se las descriminaba en su ámbito laboral,se les pagaba menos que a los hombres y trabajaban en tareas no especializadas y por lo tanto menos retribuidas.
También tenemos las dificultades de la mujer en el ámbito social victimas de un sistema patriarcal que las discriminaba. Rechazaban abiertamente las normas de género que las confinaban al hogar. Poco a poco en un proceso lento y gradual desde el siglo XIX empezaron a hacerse oír. Ello era debido principalmente al nuevo rol desempeñado por la incipiente industrialización del país que les otorgaba un nuevo papel que traspasaba su hasta entonces situación en la esfera doméstica y las catapultaba al ámbito público de la producción, la política y el cambio social. El desarrollo inicial del movimiento obrero posibilitó una cada vez mayor integración femenina en las asociaciones de clase y su creciente incorporación al trabajo les hizo sentirse partícipes de las reivindicaciones laborales. Por tanto, las mujeres empezaron a identificarse como un colectivo social que demandaba igualdad y derechos políticos.
En 1920 se creó un movimiento feminista, que luchó por los derechos de la mujer, los principales objetivos incluían una reforma de la educación escolar femenina, facilidades laborales y equiparación de salarios, derogación de leyes consideradas discriminatorias y, cosa importante por entonces, demandaba el derecho a voto femenino.